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Acerca de la Escuela Arcana

La Escuela Arcana fue fundada en 1923 por Alice A. Bailey, para responder a la demanda manifiesta y siempre creciente por una enseñanza y formación más profundas en la ciencia del alma.

La Escuela Arcana fue creada como un escuela de entrenamiento, para hombres y mujeres adultos, en técnicas de meditación y de desarrollo de la potencialidad espiritual. La Escuela provee cursos secuenciales de estudio, meditación y entrenamiento práctico en el servicio grupal.

La Escuela Arcana no es sectaria y respeta el derecho de cada estudiante a conservar su punto de vista y sus creencias. La Escuela no está basada en una presentación autoritaria de alguna línea de pensamiento o código ético. El material utilizado en los cursos ha sido extraído de fuentes variadas. El conocimiento, la lucidez y la sabiduría, así como la capacidad de manipular las energías espirituales que resultan del trabajo y la enseñanza de la Escuela Arcana, deben expresarse y encontrar su aplicación por medio de una vida cotidiana de servicio, ayudando a la manifestación del Plan divino y a la solución de los problemas de la humanidad.

La Escuela Arcana es dirigida por correspondencia a través de sus sedes en Nueva York, Londres y Ginebra.

La Escuela Arcana no es política ni sectaria. A todos sirve. Desde 1923, decenas de miles de estudiantes han sacado ventaja de su entrenamiento.

La Escuela no cobra por sus servicios. El trabajo se financia a través de Lucis Trust, por las contribuciones voluntarias de los estudiantes y aquellos interesados en la Escuela y sus enseñanzas. Cada cual de acuerdo a sus muy particulares circunstancias.

La meta del entrenamiento esotérico proporcionado por la Escuela Arcana es ayudar al desarrollo espiritual del estudiante, llevarlo a aceptar las responsabilidades del discipulado y servir al Plan sirviendo a la humanidad. El esoterismo es un modo práctico de vida.

La función de la Escuela es ayudar a los estudiantes que se encuentran en las etapas finales del Sendero de Probación a alcanzar el Sendero del Discipulado; y a aquellos que se encuentran ya en ese Sendero, a avanzar más rapidamente y a ser más eficaces en el servicio.

¡Grande es el Misterio de la Santidad!

La Palabra surgió para todos los hijos de los hombres, los hijos de Dios: demuestren el signo de Dios. Abandonen este elevado Lugar y, en el reino externo de la obscuridad, trabajen y sirvan; manifiesten lo Real, develen las ocultas profundidades de la Luz. Revelen la divinidad.

Así, a través de las épocas, los hijos de los hombres, que son los Hijos de Dios, han encarnado en si mismos la Luz que brilla, el Poder que eleva y sirve, y el Amor eternamente perdurable. Siguieron el Camino de la Pureza, el Camino hacia lo más interno. Nosotros los seguimos. tratamos de hacer lo mismo. (El Antiguo Comentario)

  La palabra "Hombre" proviene del término sánscrito "manas" que significa "ser humano", cuya raíz "man" (hombre en inglés), significa "pensar". De modo que Man (hombre) significa "aquel que piensa".