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Alocución del Festival de Libra

>El texto que sigue fue una conferencia dada por un miembro del personal de la Sede Central de Lucis Trust en una de nuestras reuniones públicas. El propósito de estas breves charlas es preparar y sembrar la mente grupal para el trabajo real a ser realizado –la meditación grupal. Esta charla puede ser usada por individuos y grupos que deseen cooperar con este servicio.

La Vida como un Juego de Equilibrio

Una de las frases publicitarias más resonantes que han surgido del largo progreso de la humanidad en el ámbito político es el famoso lema de la Revolución Francesa, “Libertad, igualdad, fraternidad”. Podemos traducir dos de estos tres términos a un lenguaje más familiar, el de las obras de Alice Bailey: “Libertad” es “liberación”, y “Fraternidad” es “correctas relaciones humanas” y en tan solo dos semanas nos enfocaremos más detenidamente en el significado de estos términos en el Seminario anual de Buena Voluntad Mundial. Solo para mencionarlo, para aquellos que planean asistir, el lugar de reunión ha cambiado - en vez del Hotel Grosvenor en Victoria, donde hemos realizado los eventos anteriores, lo realizaremos en un hotel a sólo cinco minutos caminando del Grosvenor, en el Thistle Westminster; entonces, afortunadamente cualquier arreglo que hayan hecho para desplazarse a los eventos anteriores, no hay que cambiarlos.

En cuanto al tercer término, “igualdad”, una traducción directa y evidente en el lenguaje de Alice Bailey no es tan sencilla. Hay un pasaje donde el Tibetano hace claridad que no es exactamente lo que tradicionalmente se entiende por ese término. Él dice: “Igualdad es esa comprensión peculiar que revelará Aquel Que Viene y está basada sobre el correcto sentido de proporción, correcto autorrespeto y comprensión de las espirituales, aunque naturales, leyes del Renacimiento y de Causa y Efecto, y en los siglos futuros estarán fundadas sobre el reconocimiento de la edad de la experiencia del alma y del desarrollo obtenido y no sobre la afirmación enfática de que “todos los hombres son iguales” (Ext. Pgs.227-28. Ed. Kier). En otros pasajes, el Tibetano indica que la verdadera igualdad está fundada en el hecho de que cada ser humano es igualmente una expresión de la Divinidad, que lo vincula a una de las seis Leyes y Principios que se dice condicionan la Nueva Era, es decir, el Principio de Divinidad Esencial. Por último, podríamos sugerir que “igualdad” al referirse a las políticas humanas se puede conectar a una idea que el Tibetano menciona con bastante frecuencia, que es el principio de compartir – ya que es sólo mediante el correcto compartir de los recursos, que las Naciones y los pueblos del mundo llegarán a una distribución equilibrada y justa

El tema de una distribución más justa de los recursos en la sociedad ha sido destacada recientemente por los epidemiólogos Richard Wilkinson y Kate Pickett en su obra El Nivel Espiritual, donde demuestran cómo un mayor grado de desigualdad de ingresos está estrechamente correlacionado con el aumento en una amplia gama de problemas sociales y de salud. Otro ángulo en el correcto compartir/distribuir es el que un número de Economistas Verdes ha sugerido, y es que lo que tenemos que buscar es una economía de estado estable, es decir, una economía que ni crece ni disminuye, pero que está en equilibrio dinámico con los sistemas ecológicos del planeta. Es interesante observar la manera en que la falta de crecimiento en una economía es considerada por los economistas convencionales como un enorme problema - como todos sabemos por lo reportado en la actual crisis financiera. Pero tal vez estamos viendo otro ejemplo donde la humanidad tiene que aprender por medio del mal que el bien es mejor.

Antes de continuar, podemos tomarnos unos minutos de silencio y luego de decir juntos la Afirmación del Discípulo:

Soy un punto de luz dentro de una Luz mayor.
Soy una corriente de energía amorosa dentro de la corriente de Amor divino
Soy un punto de Fuego del sacrificio, enfocado dentro de la ardiente Voluntad de Dios
Y así permanezco.

Soy un camino por el cual los hombres pueden llegar a la realización
Soy una fuente de fuerza que les permite permanecer.
Soy un haz de luz que ilumina su camino.
Y así permanezco.

Y permaneciendo así, giro
Y huello el camino de los hombres y conozco los caminos de Dios.
Y así permanezco.

OM

Como sabemos, Libra tiene que ver con equilibrio; y de igual manera, con alterar el equilibrio. Uno de los principales rayos que rige ahora a la Humanidad es el cuarto rayo de armonía a través del conflicto, que también podría verse como equilibrio a través del desequilibrio. Curiosamente, en el cuerpo físico, el movimiento a menudo se logra a través de dos grupos de músculos, uno que se contrae cuando el otro se expande. Un grupo es el agonista, el otro el antagonista. Así que otro nombre para el 4to rayo podría ser el rayo de cooperación antagónica. En el libro, A Través de los Ojos de los Maestros, se da un ejemplo interesante de este proceso en el contexto del Plan Jerárquico: “El ideal de la Unidad en la Diversidad… es tan completamente realizado por los Maestros que, aunque en la superficie a veces pueden parecen estar trabajando en oposición, en realidad están trabajando en perfecto acuerdo, sus múltiples ramas de actividad se mezclan entre sí como lo hacen los colores del espectro.

De esta manera (en el siglo XIX) cuando la intolerancia Victoriana y la estrechez mental religiosa habían llegado al clímax, uno de los Maestros, a fin de contrarrestar esto, inspiró el Movimiento Agnóstico. Esto a su vez mostró indicios de exageración, entonces para lograr el equilibrio otro de los Maestros inspiró el Movimiento Espiritista. Un poco más tarde el Maestro Koot Hoomi y el Maestro Morya promovieron la Sociedad Teosófica a través de su tan denigrada discípula, Madame Blavatsky. Entonces, otro Maestro inspiró la Ciencia Cristiana. Todos estos movimientos operaban simultáneamente y cada uno de ellos en oposición a los demás. Haeckel ignoró la creencia del alma como pura superstición, Madame Blavatsky le informó a los espiritistas que sus espíritus no eran más que cascarones vacíos, mientras que la señora Eddy dijo que la Teosofía era un 'error de la mente mortal' y los fanáticos Victorianos condenaron todos y cada uno y de estos Movimientos como maquinaciones anti-cristianas del diablo. Entre tanto los Maestros, a pesar de desaprobar estas denuncias dogmáticas, pacientemente observaron cada Movimiento para medir su efecto en el gran Esquema Evolutivo en el cual los Maestros trabajan tan armoniosamente juntos en busca de su realización.” (pp.12-13)

Hay una expresión que dice: “Únicamente trabajo y nada de juego convierte a Jack en un niño aburrido”. Esto lleva a examinar el correcto equilibrio entre trabajo y juego o tiempo libre, el llamado equilibrio 'trabajo-vida' que se está convirtiendo en un asunto político cada vez más importante, al menos en los países ricos (por supuesto, el hecho de que se hable de países ricos y pobres señala otro desequilibrio importante que debe ser corregido a través del principio de compartir). El Tibetano predice que el entrante séptimo rayo, que está energizando el plano etérico y por lo tanto, los cuerpos etéricos de la Humanidad, “producirá grandes cambios en los sistemas de trabajo y ocupación, y sobre todo en las actividades de la raza”. Destino (p. 99)

El Tibetano también predice que el uso de la energía atómica podría llevarnos en esta dirección. El dice: “El empleo constructive de esta energía y su control, para el mejoramiento de la humanidad, es su verdadero propósito; esta energía viviente de la sustancia misma, hasta ahora encerrada dentro del átomo y aprisionado estas máximas formas de vida, puede ser dirigida totalmente hacia lo bueno y dar lugar a métodos tan revolucionarios en la experiencia humana que (desde un solo ángulo) será necesaria la creación de una estructura mundial económica totalmente nueva.

A las Naciones Unidas les corresponde proteger esta energía liberada, para que no sea mal empleada ni prostituida para fines egoístas y propósitos puramente materiales.Es una ‘fuerza salvadora’ y contiene en sí el poder de reconstruir, rehabilitar y restaurar.Su correcto empleo puede abolir la indigencia, y traer bienestar civilizado (y no lujo inútil) a quienes habitan el planeta; su expresión en las formas del correcto vivir, si están motivadas por las rectas relaciones humanas, producirá belleza, calor, color y la eliminación de la enfermedad existente, el abandono, por el género humano, de todas las actividades que involucran vivir o trabajar bajo tierra, lo cual dará fin a toda esclavitud humana, a toda necesidad de trabajar o luchar por posesiones o cosas, y hará posible una condición de vida que dará al hombre libertad para alcanzar los objetivos superiores del espíritu.También evitará la necesidad de dedicar la vida únicamente a satisfacer las necesidades primordiales o para que las personas ricas y privilegiadas tengan demasiado, mientras que otras no poseen nada.Los hombres de todas partes se habrán liberado, alcanzando un modo de vida que les proporcionará la ocasión y el tiempo para seguir objetivos espirituales, realizar una vida cultural más plena y alcanzar una perspectiva mental más amplia. (Ext. 412-13)

¿Por qué no se ha dado esta visión? El Tibetano nos hace una severa advertencia, la cual, lamentablemente, parece haber sido justificada: “Pero, hermanos míos, los hombres lucharán para impedirlo; los grupos reaccionarios de todos los países no reconocerán la necesidad ni desearán este Nuevo orden mundial que la liberación de la energía atómica (aún en esta ínfima escala inicial) hará posible; los intereses invertidos, los grandes carteles, los fondos y monopolios, que controlaron durante las últimas décadas que precedierona esta Guerra mundial, movilizarán los recursos y lucharán a muerte por impedir la extinción de sus fuentes de enriquecimiento; no permitirán, mientras puedan evitarlo, transferir el control de este poder ilimitado a manos de las masas, a quienes les pertenece por derecho”. (Ibid.)

Como adultos, la mayoría de nosotros tiende a considerar que 'jugar' es cosa de niños, encontramos otras palabras para describir lo que hacemos cuando no estamos trabajando: aficiones, pasatiempos, deporte, etc... Sin embargo, estas cumplen el mismo papel y contrastan con el concepto de trabajo, como aquello que hay que hacer para "ganarse la vida". De hecho hay un trasfondo de envidia entre los trabajadores comunes, que hacen trabajos bastante aburridos, hacia a aquellos cuyo 'trabajo' aparenta en la superficie hacer cosas que mucha gente hace como pasatiempo: artistas, deportistas, comediantes, etc... Sin embargo tras un examen más detallado, probablemente encontraríamos que la mayoría de los implicados en estos oficios tienen que trabajar duro para construir y mantener una carrera y de ninguna manera están libres de la restricción de ganarse la vida. Son sólo unos pocos los afortunados que, a través del talento innato, o de la suerte, o de una combinación, pueden elegir y escoger su carrera; y por la naturaleza de su ocupación, son aquellos pocos que reciben la mayor parte de la atención del mundo.

Por lo tanto 'jugar', visto como algo infantil, o como la búsqueda envidiable y fuera del alcance de los ricos y famosos, no parece ser un concepto particularmente positivo. Tal vez deberíamos reconsiderar la oposición entre trabajar y jugar, viendo el trabajo como la actividad que está limitada por circunstancias fuera de nuestro control y el juego como la actividad que es inherentemente libre y por lo tanto una expresión de nuestro ser verdadero. Esta conexión con la libertad y la perfección del individuo se repite en varios lugares en los libros de Bailey, en frases tales como: “el libre juego de la luz del alma”, “el libre juego de la intuición”, “el libre juego de su naturaleza amor”, “el libre juego del Espíritu divino”, y quizá de la manera más concluyente en la siguiente frase: “La meta de la meditación es producir la libre acción de todas las fuerzas entrantes a fin de que no haya impedimentos para la afluyente energía del alma”. En su libro, Danza Mágica, el Budista Tibetano Thinley Norbu introduce la idea de 'mente juguetona', sugiriendo que, “Cuando trabajamos, si tenemos abierta la mente juguetona, no tendremos miedo de perder nada, por lo que podemos trabajar continuamente hasta que logremos nuestro objetivo. Con la confianza que viene de la mente juguetona, nunca dudamos y no cometemos errores. Las dudas y vacilaciones vienen de una mente que es demasiadamente rígida”. Quizás, con el espíritu de la naturaleza equilibradora de Libra, podemos ver la necesidad de encontrar el equilibrio entre los dos polos: jugar como la libre exploración de posibilidades, la fase de la búsqueda de inspiración; y trabajar como el proceso deliberado de limitar y dar forma a aquello que ha sido contactado en el juego.

Cuando pensamos en jugar, otra asociación muy cercana son los juegos; y el significado raíz de “juego” es bastante simple según las apariencias: “diversión, alegría”. Sin embargo, una investigación más profunda lo vincula a un significado más antiguo de “participación, comunión”. De hecho, uno de los ejemplos globales más significativos de participación, los Juegos Olímpicos, está, como sabemos, programado en Londres el año próximo. Más correctamente, uno debería referirse a estos como los Juegos Olímpicos de Verano, claro que, por supuesto, también existen los Juegos de Invierno. Puede que ustedes no sepan que también hay Juegos Olímpicos Juveniles, que se realizaron por primera vez este año en Singapur.Los Juegos Olímpicos son administrados por el Comité Olímpico Internacional, que funciona de acuerdo con la Carta Olímpica. La Carta contiene una serie de disposiciones fundamentales, entre las cuales la más elevada es quizá la 4ta – “Cooperar con las organizaciones y autoridades competentes ya sean públicas o privadas en el esfuerzo para poner el deporte al servicio de la humanidad y de esta manera promover la paz”. La inspiración original para los Juegos viene de la antigua Grecia, donde las ciudades-estados de Grecia competieron cada 4 años, durante un período de más de 1000 años. Era principalmente un festival religioso, dedicado a Zeus; y también atraía a los artistas. El Reino Unido parece haber intentado revitalizar esta dimensión cultural con la Olimpiada Cultural, una celebración de 4 años de cultura que culmina en el Festival de Londres 2012 del 21 de junio al 9 de septiembre. Entre las otras tradiciones que los juegos modernos han heredado de sus antiguos precursores son la llama sagrada, ahora ampliada a la idea de llevar la antorcha llameante del Olimpo al sitio actual de los Olímpicos, y la Tregua Olímpica. Cabe señalar que el Tibetano enfatiza que, “En la actualidad dos símbolos están adquiriendo forma, como base de la civilización venidera, el loto y la antorcha flamígera”. (Psicología Esotérica II, p. 388)

Una de las cualidades más importantes de cualquier juego es su grado de imparcialidad, que es otra forma de hablar del equilibrio, ya que usualmente no es agradable participar en una competencia desigual, a menos que el observador sea irremediablemente partidista al verlo. Es interesante observar que hay dos juegos mentales que han perdurado a través de los siglos, uno es el ajedrez, jugado principalmente en Occidente (aunque se originó en la India), el otro el Go, jugado principalmente en Oriente (aunque su popularidad está aumentando en Occidente). Debido a su longevidad, las reglas de estos juegos han tenido suficiente tiempo para estabilizarse tan justas cómo es posible a pesar de que en ambos se reconoce que la persona que mueve primero tiene ventaja. Ha habido un considerable debate en los círculos del ajedrez, de si esta ventaja es suficiente para forzar la victoria, con el consenso general de que probablemente no lo es (sin embargo eso solo sería realmente importante entre dos jugadores cuyas habilidades fueran exactamente iguales). Debido a que la forma de ganar en Go es calculada, quienes hacen las reglas han ideado una forma ingeniosa para hacer el juego tan justo como sea posible, otorgando un pequeño número de puntos al jugador que mueve en segundo lugar. De hecho, a diferencia del ajedrez, que tiene que ver principalmente con el propósito destructivo de quitar piezas, con el rey del oponente como destino final, el Go es por naturaleza bastante constructivo.Ha sido descrito como un juego de intercambio, con el objetivo de encontrar una manera pacífica de coexistir, sin embargo, por ser un juego, existe el criterio establecido de ganar. Algunas personas han trazado paralelismos con el Zen: por ejemplo, de igual manera que la vida, su increíble complejidad no se presta fácilmente a rígidas directrices sobre la manera correcta de actuar, en su lugar existen reglas generales, o inclusive más sugerentemente, proverbios sobre buenas formas de jugar; algunos son declaraciones aparentemente paradójicas como los koans del Zen - por ejemplo un proverbio es “No seguir ciegamente los proverbios”.Algunos han sugerido que el Go deja mayor espacio que el ajedrez para la intuición como captación inmediata de totalidades, especialmente cuando, a diferencia del ajedrez, las piezas del Go que están tan rodeadas como para ser efectivamente capturadas suelen no ser retiradas del tablero hasta el final, y así estas piezas pueden seguir teniendo efectos en el juego, algunas veces lo bastante sorprendentes, que no podrían ser calculados a partir de su posición inicial. Además de la justicia intrínseca de minimizar la ventaja del jugador que empieza, como se mencionó anteriormente, el Go también tiene un sistema de desventaja muy bien desarrollado, que permite tanto a los jugadores débiles como a los fuertes poder disfrutar del juego en términos relativamente iguales. Otro aspecto psicológico notable que podría estar vinculado a las tradiciones espirituales de Oriente es que en Go hay un fuerte rasgo distintivo de maestro/pupilo y también una amplia expectativa de que los jugadores fuertes ayudarán a los débiles a mejorar. El sacrificio es también un tema muy importante en Go, podría decirse que más que en ajedrez. Y cada movimiento en Go, o bien altera un equilibrio local o intenta restaurarlo como parte del objetivo final de llegar a un equilibrio global al final del juego.

Tanto el Go como el ajedrez ayudan a enseñar la habilidad de visualización, y el estilo del juego puede revelar el carácter. En cierto sentido, un buen juego de Go o de ajedrez puede ser más como un argumento intrigante, con puntos de acuerdo y desacuerdo sobre valores relativos. De igual manera que en un argumento, el grado de identificación con el resultado es puesto a prueba constantemente; esto tiene mayor fuerza por el hecho de que, como en el ajedrez, Go tiene un sistema de clasificación bien desarrollado. Esto ayuda a evaluar los motivos para participar en el juego, ¿Es para mejorar la clasificación? ¿Simplemente como pasatiempo? ¿Para participar en la lucha constante por la excelencia? ¿O para promover una comunión más profunda?

Darle una proporción equilibrada de la vida a los juegos y jugar, puede ayudarnos a ver nuestro trabajo con una perspectiva más equilibrada y evaluar el verdadero valor de nuestra contribución. Al reconocer que la contribución de cada persona es, al mismo tiempo, reemplazable y, sin embargo, en algún sentido, única, podemos llegar a una evaluación más humilde, humorística y realista de nuestro propio lugar en el gran diseño. Por lo tanto, iniciemos ahora nuestro trabajo de meditación con el libre juego de nuestra imaginación.

Festival de la Luna Llena de Libra,
Londres, octubre 2011
Dominic Dibble