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El Reto de la Unidad Internacional

"La unidad y las correctas relaciones humanas, individuales, comunales, pueden ser establecidas mediante la acción común de los hombres y mujeres de buena voluntad, en cada país"

Nosotros, la humanidad como un todo estamos tratando de aprender que nos elevaremos todos juntos. La unidad internacional se convierte rapidamente en una necesidad, incluso para las grandes potencias.

Las grandes potencias no deben, ni pueden controlar por más tiempo el destino del mundo. Ellas tienen y pueden continuar y tener una gran influencia si esta la utilizan para el bien de todos, y en todas partes del mundo.

Nosotros podemos lograr la unidad internacional y como consecuencia la paz mundial si reconocemos:

1 Que todos los hombres y mujeres somos una única y gran familia en la divinidad.

2 Nuestra independencia en un mundo moderno.

3 La necesidad de sustituir la competencia por la cooperación.

4 La necesidad de compartir los recuerdos para responder a las necesidades actuales.

La buena voluntad practicada por los grupos del mundo entero, en partidos politicos y los grupos religiosos de todas las naciones del mundo, puede revolucionar al mundo y conducirlo a las relaciones humanas justas y pacíficas.

LIMITAR EL PROBLEMA MUNDIAL

La clave de las dificultades de la humanidad está en tomar en lugar de dar, en recibir en lugar de compartir, en acaparar en lugar de distribuir. Esto es contrario a todas las normas de conducta admisibles en un mundo cada vez más interdependiente.

Es evidente que la paz, la seguridad y la estabilidad del mundo están esencialmente unidas a los factores económicos mundiales. Allí donde la distribución de la riqueza es desigual, o donde ciertas naciones poseen todo y otras naciones carecen de todo, incluso de lo extrictamente necesario para la vida, es evidente que hay un factor de conflicto que require la atención. Allí donde existe una liberación de la indigencia, una de las principales causas de la guerra desaparece.

El egoismo nacional y la voluntad determinada a preservar el estatus nacional interpretado muchas veces en términos de fronteras, de primacia del poder militar y de expansión comercial, deben desaparecer progresivamente. Las naciones pueden y deben demostrar las posibilidades de existencia de un mundo uno y de una humanidad una, y llegar a considerar su cultura nacional, sus recursos nacionales y su capaidad de servir al pueblo como las contribuciones al bien común. La humanidad es capaz de un sentido mundial de sus responsabilidades, de una actitud para tratar sus problemas en el plano de una asamblea más vasta.

La historia relata la firme determinación de cada nación en la defenza de sus fronteras, cueste lo que cueste, y para conservar intactas su cultura y su civilización, enriqueciendola cuando ello es posible, y no compartiendo nada con ninguna otra nación salvo para su aprovechamiento comercial, para lo cual una legislación internacional lo prevee. Recientemente la ayuda internacional en diversas formas está disponible, pero de nuevo, está marcada por los intereses del donante, excepto cuando se trata de una organización neutral tal como Naciones Unidas.

Los hombres y mujeres de hoy piensan en términos planetários. Están al corriente de los acontecimientos que se producen aún en los lugares más alejados. No son más esclavos de un instinto ciego y no están impulsados a la acción por las reacciónes pasajeras del cuerpo físico. Son capaces de preveer, planificar atenta e inteligentemente una cooperación organizada. Poseen la intuición psicológica necesaria, de la cual benefician sus planes y sus designios y que implicara relaciones más extensas con los demás, tanto en el seno de los grupos sociales y económicos, así como con aquellos que se encuentran en el otro extremo del globo.

Para el bienestar del progreso futuro de la humanidad es esencial que encontremos nuevas formas de tratar los asuntos políticos, religiosos y económicos. El mantenimiento de las condiciones intolerables a llevado a la humanidad a su condición de desastre actual, al borde del cataclismo.

LA LIBERTAD – UN BIEN ESPIRITUAL

El término "espiritual" no pertenece únicamente a las iglesias ni a las religiones del mundo. Las iglesias pueden ser vastos sistemas capitalistas y no siempre hacer prueba del "espíritu que se encuentra en Cristo".

Las razones que explican la política corrupta y los planes egístas y ambiciosos de tantas personas que ocupan las posiciones de responsabilidad y que sustentan el poder, se encuentran en el hecho de que los hombres de tendencia espiritual no han asumido su deber y responsabilidad espirituales en el gobierno del pueblo, y han dejado el poder en manos de quién no tendría que estar, permitiendo así a los egoístas e indeseables tomar la cabeza.

En todas partes, los hombres y mujeres comienzan a darse cuenta de que ellos son, en gran parte, responsables de lo que está mal y de su inercia. Su ausencia de acción apropiada han conducido al triste estado actual de las cosas.

Lo verdaderamente espiritual es lo que une correctamente el hombre al hombre, y el hombre a Dios lo que se manifiesta en un mundo mejor y la expresión de las "cuatro libertades":

La libertad de palabra y expresión en todo el mundo.

La libertad para cada uno de venerar a Dios a su manera y en todo el mundo.

La libertad de las necesidades, lo que significa a escala planetária, una reducción de armamentos tan completa que ninguna nación estará en la posibilidad de cometer un acto de agresión física contra uno de sus vecinos, y esto en el mundo entero.

Ya no podemos separar los asuntos humanos de la realidad espiritual y de una vida desinteresada. Los cambios del orden antiguo al nuevo despertar de la humanidad en las nuevas posibilidades, así como la purificación de los campos políticos, económicos son hoy, los factores del más alto valor espiritual.

EL PRINCIPIO DE LA UNIDAD

Los hombres y mujeres de buena voluntad forman un grupo mundial que sostiene la causa de las justas relaciones humanas, creando así una opinión pública mundial. De manera constante y regular, el público debe estar informado de la internacionalización y de la unidad mundial basadas en la buena voluntad y en la interdependencia coorporativa.

Esto pondrá el acento en las nuevas ideas políticas basadas en el principio del establecimiento de las correctas relaciones humanas. Los hombres y mujeres de buena voluntad forman un grupo positivo, interpretando el significado de las correctas relaciones humanas. Representan la unidad de la humanidad y la fraternidad práctica. La unidad es una situación de hecho es el resultado de la acción y del esfuerzo.

CONSEJOS DE ACCION

No existe un consejo que se pueda dar para perfeccionar el mundo, ni una solución que tenga la respuesta inmediata. No obstante podemos decir que para los jefes espirituales de la raza, ciertas líneas de acción parecen justas y constituyen las siguientes actitudes constructivas:

1. La Naciones Unidas, por medio de la Asamblea General, y las Agencias especializadas y sus diferentes consejos, comisiones y comités, deben apoyarse, ya que no existe aún otra organización que pueda mostrarnos una esperanza hacia el futuro.

2. El público en general, en todos los países, debe ser educado en las correctas relaciones humanas. Principalmente los niños y la juventud del mundo deben ser entrenados en la práctica de la buena voluntad hacia todo y en todas partes, sin distinción de raza o credo.

3. Conviene desarrollar una opinión publica inteligente y cooperativa en cada país, lo que constituye un deber espiritual esencial. Si los hombres y mujeres de buena voluntad y las personas orientadas espiritualmente, se vuelven auténticamente activas lo podrán hacer fácil en un tiempo relativamente corto.

4. Los consejos económicos mundiales deben liberar los recursos de la tierra para utilización de toda la humanidad. Lo que será posible cuando la necesidad mundial se evalue correctamente. El compartir y la cooperación deben ser enseñados en cambio de la competencia y del interés personal.

MANTRAM DE UNIFICACION

Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos,
Trato de amar y no odiar;
Trato de servir y no exigir servicio;
Trato de curar y no herir.

Que el dolor traiga la debida recompensa de luz y amor.
Que el alma controle la forma externa,
La vida y todos los acontecimientos,
Y traiga a la luz el Amor
Que subyace en todo cuanto ocurre en esta época.

Que venga la visión y la percepción interna.
Que el porvenir quede revelado.
Que la unión interna sea demostrada.
Que cesen las divisiones externas.
Que prevalezca el Amor.
Que todos los hombres amen.